Zapardiel de la Ribera, el Tormes en estado puro

Zapardiel de la Ribera 2016 (3)Si el Alto Tormes es famoso por sus buenas zonas trucheras, este coto sin duda es de lo mejorcito. Hacía ya unas temporadas en el que lo buscábamos con interés en los sorteos, pero hasta esta temporada no hemos tenido la suerte de elegirlo y en fecha. Sigue leyendo

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LSM del Tormes

Era nuestra primera salida en lo que llevamos de temporada de la cuadrilla al completo. Con la idea más o menos clara de ir al Tormes, esperamos hasta el último momento de la semana para decidir que tramo de este río pescábamos, ya que durante la semana dos días seguidos varias tormentas habían azotado toda la zona centro. Sigue leyendo

Galisancho, clásico del Tormes

Galisancho junio 2013 (1)Era el primer día de la temporada que nos acompañaba Santi y todos teníamos puesta la ilusión en pescar este famoso acotado, que había dado tan buenos frutos a tantos y tantos pescadores de truchas.

Galisancho junio 2013 (2)De camino al coto el día se presentaba desapacible, nublado y con lluvia en una parte del camino. Parecía que el cielo abriría, pues en esa dirección había más claros que nubes, no obstante las predicciones no eran reconfortantes, pero ya era demasiado tarde para arrepentirnos.

Galisancho junio 2013 (3)Llegamos temprano al coto junto al refugio de pescadores, desde donde vimos un par de pescadores que ya estaban pescando en las corrientes de una gran tabla. Nos preparamos rápidamente, nos hicimos la foto de rigor y comenzamos a posicionarnos en las posturas que a priori nos parecían más interesantes.

Galisancho junio 2013 (5)Santi se vino conmigo a las corrientes, donde ya no estaban los pescadores que anteriormente habíamos visto, pero pronto nos situamos por encima de las mismas a la cola de la tabla donde un arroyo desembocaba y tenía buena pinta. Miguel por su parte, hizo lo propio y nos cogió el sitio anterior. Todos comenzamos con ninfas a pesar del Galisancho junio 2013 (6)riesgo que tenía enganchar y perderlas entre las ocas, pero en superficie no se detectaba nada de actividad.

Galisancho junio 2013 (11)Pasaron las primeras horas y decidimos hacer un receso, para desde allí situarnos en otros lugares del tramo inferior y explorarlo un poco más.

Galisancho junio 2013 (12)Retrocedimos hasta casi el tramo inferior y el día comenzaba a abrirse paso, saliendo el sol por momentos, donde comenzaron a verse eclosiones de todo tipo, aunque pocas truchas de cebaban arriba. Así pues y separados entre nosotros lo suficiente como para no estorbarnos, nos dispusimos a probar fortuna con los tricos, efémeras y ninfas en una Galisancho junio 2013 (7)gran tabla. Miguel fue el primero en tener una picada en su ninfa, pero no logró clavarla bien. Insistimos un buen rato alternando las moscas que mostrar a las truchas, pero estas se resistían a tomar los engaños, ni en superficie, ni abajo logramos tocar pez.

Lo mejor que podíamos hacer era comer y probar en otras zonas del coto a ver si teníamos más suerte.

Galisancho junio 2013 (8)Remontamos con el coche aguas arriba donde encontramos otra gran tabla que nos habían recomendado otros pescadores conocedores de este coto. Pero nos parecía increíble, que habiendo sacado casi todo nuestro arsenal, las truchas no dieran muestras de actividad alguna. Era como si no hubiera peces en el río.

Había pasado una hora y estábamos desconcertados, ¿Qué les pasa a los Galisancho junio 2013 (11)peces?, nos preguntábamos. La tabla era muy ancha, profunda y con mucha corriente, lo que dificultaba su pesca, pues íbamos al límite del nivel de vadeo. Un paso en falso y nos tragaba el río.

Pero por fin llegó el momento cumbre, siendo Santi el que editó la jornada con una trucha que le entró a una efémera de CDC oscura. En pocos minutos llegó la magia, las Galisancho junio 2013 (9)truchas empezaron a asomarse bajo la cobertura de los árboles de la orilla y las cebadas se apreciaban con nitidez, algunas truchas saltaban saliendo completamente del agua.

Galisancho junio 2013 (15)Tras varios fallos, uno de ellos perdiendo la mosca en la boca de la trucha, consigo clavar otra pintona con una efémera de tonos lima-limón. Una pena, teníamos que irnos y el río comenzaba a animarse, pero estábamos cansados de haber dado tantos palos al agua sin éxito en buena parte del día. Al menos no nos íbamos bolos.

Galisancho junio 2013 (14)Bajamos entre el arbolado hasta la altura del aparcamiento donde habíamos dejado el coche para hacer los últimos lances en aguas más rápidas río abajo. Al tiempo que Santi se lamentaba de una picada fallida, Miguel y yo vimos como una gran trucha saltó del agua para dejarse ver completamente a 20 metros nuestros. Donde Santi había tenido la picada, se observaban continuas cebadas, pero las truchas no querían su mosca, por lo que Miguel también lo intentó. Mientras les hacía algunas fotos y algún vídeo, cambié de mosca y puse una de tonos amarillos para intentarlo yo también, pero parecía que tampoco la querían, cuando al cuarto lance logro capturar una bonita trucha.

Galisancho junio 2013 (10)En fin, hay días mejores y en esta ocasión la actividad se presentó demasiado tarde, desaprovechando el mejor momento de la jornada. No sabemos lo que habría durado este momento y que tal se nos habría dado en caso de hacer el sereno, pero eso lo dejaremos pendiente para otra ocasión.

Texto y fotos: PescataMinuta

El Chorrón, río Tormes

El Tormes, ese emblemático río afluente del gran Duero que discurre por buena parte de la meseta Castellano-Leonesa, uniendo las provincias de Ávila, Salamanca y Zamora. Ese que hasta los años 60 era capaz de abastecer de agua a la población de varios núcleos urbanos y que a partir de esa época se partió para construir el embalse de Santa Teresa para asegurar dicho abastecimiento. Completando su trazado con el de Villagonzalo y el de Almendra ya cerca de su desembocadura. Si, ese mismo que queríamos que nos deparase alguna gran jornada de pesca esta temporada, no nos defraudó.

Elegimos permisos sobrantes para el Coto SM de El Chorrón, pues no había para Galisancho que era la primera opción. Aun así, El Chorrón también se presentaba como una opción más que interesante. Aunque extrañaba que quedaran sólo en ese coto siendo fiesta en Madrid, pues apuntaba a que no hubiera truchas, pese a tener información reciente bien contrastada.

Llegamos al Coto y lo primero como es menester era echar un vistazo al cauce. Lo hicimos en el límite inferior junto al refugio y donde pudimos apreciar con admiración la belleza de su cauce, aguas limpias y abundantes, con gran anchura de río en esa zona y mucha profundidad en el medio, lo que tan sólo nos permitiría vadear a unos metros de la orilla.

Nos apresuramos en preparar las artes y ya en acción de pesca, comenzamos a detectar cierta actividad de las truchas, en la orilla contraria bajo la frondosidad de los árboles. Los lances se van sucediendo tratando de llegar a los 8 ó 10 metros de distancia donde se producen las cebadas, pero con la dificultad de hacer rodados largos con casi dos tercios del vadeador sumergido en el agua.

Probamos en el límite inferior como una hora, hasta que decidimos comer algo antes de seguir subiendo río arriba.

A medida que vamos remontando el coto la actividad de las truchas crece y las cebadas son mucho más numerosas, aunque parecen ser truchas más pequeñas y en esos momentos además se producen cerca de nuestra orilla y en el medio del cauce, por lo que resulta más fácil tentarlas. A media mañana vemos como acuden otros pescadores al coto y poco después comienzan las capturas. Con algo de fortuna parece que acierto a poner la mosca del día, una pequeña efémera oliva-amarillo montada en un 16 es la que triunfa. En unos minutos consigo clavar 2 ejemplares pequeños. Mi hermano Miguel se había separado y adelantado probando en otras zonas del coto y cuando volvió para interesarse por mi situación, rápidamente se animó viendo que la actividad seguía y que las truchas iban saliendo.

Así llegamos al medio día, con una captura más del mismo tamaño y otras tantas fallidas, incluso un pinchazo a una de cierto tamaño, con la que rompí el bajo. Hicimos un descanso nuevamente para continuar remontando después el resto del coto.

Seguimos por encima de la primera isla, en una estupenda tabla de más de 500 metros que ofrecía un aspecto genial. Eso sí, más somera y con más vegetación en el lecho, conformando una gran alfombra verde con numerosas rendijas donde ocultarse los peces. Mientras Miguel subía aguas arriba al final de la tabla sin perdernos de vista, yo me quedé en el centro de la misma, tratando de pescar en las cebadas de algunas truchas que seguían comiendo arriba. Después de unos lances y viendo que eclosionaban pequeños tricópteros, cambié de mosca y monté uno en mi bajo. Fallé un par de veces, pero en el tercero conseguí clavar un buen y precioso ejemplar de unos 25 cm, del que no puede dejar constancia porque se me resbaló de las manos en las tareas de preparación para la foto. ¡La verdad, una pena!

Al poco me junté con Miguel, que me dijo que había clavado otras dos truchas pequeñas en los primeros lances al llegar a la zona media del coto. Y seguimos subiendo, con la intención de apurar las primeras horas de la tarde en busca de más actividad en la superficie, ya que habíamos decidido pescar toda la jornada con seca. Pero ya desde las 16:00 hasta las 18:00 la actividad se paró casi por completo, las truchas no se movían a nuestro alrededor y la vista del tramo era amplia.

Volvimos al principio y probar unos lances más por si allí las truchas seguían activas, pero aunque algún movimiento se veía, ya no era igual que al medio día. La sombra de los árboles, oscurecían mucho el tramo y dificultaba la visibilidad de las moscas en los lances. Pensando en que teníamos dos horas y media de viaje de regreso a Madrid, decidimos concluir la jornada y recoger equipos.

Así pues, podríamos calificar el estado del río de bueno, aunque hubiera sido mejor con menos caudal. En cuanto a población de truchas y actividad de las mismas, excelente, coincidiendo las horas centrales del día con las de más actividad. En general, un coto muy recomendable que a buen seguro nos volverá a deparar otros buenos y mejores momentos de pesca.

Texto y Fotos: PescataMinuta