Ventosa, río Gallo ’14

Ventosa 2014 (1)De nuevo en este acotado un año más, esta vez la cuadrilla al completo en un día apacible ideal para la pesca. El río baja con buen caudal pero algo turbio, suele ocurrirnos con frecuencia debido a las tormentas. Sigue leyendo

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Río Gallo, 2014

DSCN2217-10Nos reencontramos una temporada más con un escenario clásico en nuestras citas de pesca por tierras manchegas. Este río ofrece buenos escenarios en todo su recorrido para la pesca de la trucha yDSCN2204-2 siempre nos ha deparado Sigue leyendo

Ventosa, río Gallo jun 2013

Ventosa 1 junio 2013 (10)Esta vez nos planteamos este acotado en su mitad superior, que no habíamos pescado anteriormente y que recordábamos tenía buenas posturas. El agua discurría muy turbia, más que en temporadas anteriores por las mismas fechas.

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El ambiente era fresco, con un cielo nublado y con vientos racheados puntualmente fuertes, pero nada fuera de lo habitual en estas fechas.

¡Pero qué mala cabeza!, preparando el equipo me doy cuenta de que me

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había olvidado la caja de ninfas en casa, todo lo que llevaba eran secas, emergentes y algún streamer. Menos mal que estaba Miguel y tenía suficientes para prestarme algunos perdigones y ninfas.

Una vez dispuestos comenzamos la jornada con ninfas y perdigones pesados que profundizaran rápidos. Procurando poner brillos llamativos que destacaran dentro del agua, dada

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su turbidez.

En los primeros compases no se advertía ninguna actividad ni presencia de peces. Estos tardaron un rato en manifestarse. Sólo durante algunos cortos vadeos desde las orillas, se podían apreciar pequeñas

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truchitas que salían al paso. Estaba claro que el río tenía peces, pero intuíamos que estarían pegadas al fondo.

De manera fortuita nos encontramos con Francisco Brioso, con el que estuve conversando. Un apasionado de la fotografía y de

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la naturaleza como demuestra en su blog que os recomiendo visitéis: http://francistajo.blogspot.com.es/

Miguel consigue clavar la primera pintona al final de una zona de corrientes con media profundidad. Por mi parte se me seguían resistiendo y estuve sin tocar pez gran parte de la mañana, cambiando varias veces de mosca sin éxito. Sería unos minutos antes de hacer el descanso de mediodía para comer, cuando logré la primera

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captura. Afortunadamente Miguel había tenido mucho más éxito habiendo capturado varios ejemplares.

Para entonces algunas eclosiones habíamos visto, pero pocos peces Ventosa 1 junio 2013 (9)comían en la superficie, tan sólo 3 ó 4 cebadas. En algún momento traté de tentarlas con tricópteros y emergentes, pero no hubo manera.

Por la tarde, la cosa cambió, la temperatura subió sin ser agobiante el calor y se alternaban claros que dejaban asomarse el sol. Seguimos pescando a ninfa y la actividad aumentó, consiguiendo entre ambos clavar más truchas. No hubo ninguna
a destacar como en jornadas Ventosa 1 junio 2013 (6)anteriores, todas eran pequeñas o medianas, pero nos dieron mucho juego y diversión.

Llegó la hora de recoger y volver a casa, justo donde el escenario se manifestaba en el mejor momento para pescarlo, nada de viento, luz y truchas más activas. Pero nos habíamos quedado satisfechos, habiendo tenido una jornada especialmente tranquila, donde sólo vimos un pescador más en toda la jornada. También los peces necesitaban tranquilidad, ya volveríamos el próximo año.

Texto y fotos: PescataMinuta

CSM Ventosa, río Gallo

Nos encontramos un acotado bajo de agua y aunque esta temporada está siendo la tónica general en los distintos escenarios que hemos visitado, hay agua suficiente para pescarlo en casi todo su recorrido.

Ya a primera hora de la mañana el viento hace acto de presencia con intensidad, generando continuas y fuertes rachas de viento que dificultan el lance y rizando la superficie del agua complicando la visión de las moscas en su deriva. Durante los momentos de calma se dejan ver en las tablas previas a las corrientes algunas cebadas de pequeños ejemplares que están comiendo en la superficie.

Transcurren las dos primeras horas sin éxito en cuanto a capturas, aunque Miguel ha conseguido pincha un par de ejemplares con ninfa. Es el momento de hacer un receso y descansar, ya que la mañana veraniega está siendo sofocante y sólo son las 11:00h. Minutos antes, Miguel presencia una escena insólita, observando cómo bajaba a beber al río un cervatillo a escasos metros de su posición.

Continuamos la marcha, recorriendo cada tabla, cada poza y sus corrientes, buscando a las astutas truchas que se cobijan a la sombra entre la vegetación y las raíces de las orillas. Alguna se deja ver, asustada al notar cerca nuestra presencia. Es en una de esas tablas y entre el “canalillo” que forma el agua entre la vegetación y la orilla del río, justo donde más sombra hay, donde consigo clavar una hermosa trucha de 39cm con una ninfa de bétido. ¡Genial! La espera mereció la pena, pues el ejemplar es de una bravura extraordinaria y una vez capturada muestra un magnífico aspecto. Cien metros más arriba Miguel había encontrado un filón en la cascada de una poza de profundidad, donde en pocos minutos había clavado unas cuantas truchas medianas y otras tantas fallidas.

Seguimos avanzando y en una de las bifurcaciones que hace el curso del río, en el fondo de  uno de los meandros que hace el río al llegar a la curva principal, otra trucha escondida bajo la raíz de un gran roble, es engañada con la ninfa de bétido y como en el anterior ejemplar, la pelea es sensacional propiciada por su tamaño que tan sólo es un centímetro menor.

Destaco la librea oscura que presentan las truchas adultas, siendo muy oscuras y el gran vigor que presentan en la lucha. Recordaba esta misma sensación cuando pescamos en tramo LSM de Cuevas Labradas hace unas semanas.

En otra poza con aguas más tomadas y algo más profundas otra buena trucha no se resiste a la ninfa y la consigo capturar, con cierta fortuna, pues se enreda el bajo entre la vegetación.

En general no está siendo un buen día para la pesca con mosca seca, debido al viento, pero por suerte el recurso de pescar con ninfa está siendo muy efectivo. Circunstancia que no estaba en nuestros planes, ya que esperábamos un magnífico día para probar nuestros últimos montajes de mosca seca.

El escalonamiento del cauce del río en distintas etapas de su recorrido, crea pequeñas presas y saltos de agua, que oxigenan muchas tablas. Conocedores de esta circunstancia aprovechamos para buscar las mejores posturas y clavar algunos ejemplares más con distintas ninfas bien lastradas o montadas en tándem para conseguir mover a los peces que están en lo más profundo de las pozas.

Alternamos a montar bajos para seca, pues parece que se empiezan a ver algunas eclosiones, pero sin éxito, por lo que retomamos el montar nuevamente las ninfas. Que siguen siendo efectivas entre las corrientes con vegetación y fondo erosionado que van conformando canales en el curso de las tablas. Conseguimos algunas capturas más, alguna de buen porte, aunque no tan grandes como las primeras, pero igualmente preciosas. Habiendo recorrido tan sólo unos 2,5km del acotado desde su límite inferior, veíamos que al ritmo que llevábamos no éramos capaces de avanzar mucho más en la jornada.

Terminamos en unos rápidos con bastante corriente intentando engañar a un hermoso truchón que había rechazado un par de veces mi ninfa de oreja de liebre y que podría haber sido la captura de la temporada. Pero nos dejó con la miel en los labios porque terminó escondiéndose en la poza para no volver  a dejarse ver.

Satisfechos de una buena jornada de pesca, a pesar del caluroso y “ventoso” día, recogimos equipos, merendamos un poco y pusimos rumbo de vuelta a casa, saboreando y comentando los distintos lances que nos deparó este día.

Texto y fotos: PescataMinuta

LSM Cuevas Labradas, río Gallo

Hacía muchos años que no visitaba el río Gallo, quizás por la creencia desde entonces de que su población de trucha común estaba muy mermada. Información que no había contrastado, pero en la que coincidían varios conocidos mosqueros y conocedores de sus acotados y tramos libres.

Tampoco estábamos muy animados, pues el puente de mayo había traído consigo el mal tiempo en general, sobre todo en la zona centro. Pero eran muchos días libres para quedarse en casa, sin aprovechar alguna oportunidad.

En esta ocasión optamos por pescar en el tramo libre sin muerte de Cuevas Labradas de este famoso e histórico río truchero, ya que nos habían dicho que estaban saliendo bien las pintonas esta temporada.  Por lo que decidimos comenzar el mes de mayo visitando sus aguas, en busca de una agradable jornada de pesca con sus truchas comunes autóctonas.

El día amaneció de camino totalmente despejado, lo cual después de varios días de viento, lluvia y granizo, era todo un respiro. Según nos acercábamos al tramos, advertimos el caudal de sus aguas, muy tomadas y algo turbias, precisamente por las últimas tormentas. Aun así se veían muchas tablas pescables que a buen seguro nos depararían algunas que otra sorpresa.

Aparcamos hacia la mitad del tramo, con la intención de bajar andando hacía el tramo inferior para luego subir hacia la cabecera.

Ya en la primeras posturas se pudieron ver algunas pequeñas truchas, que no daban la talla, pero que se movían con las ninfas que tocaban los fondos montadas en tándem. Pero no hubo ninguna picada hasta pasada la primera media hora. En una de las tablas una pequeña trucha picó a una de las ninfas de bétido, pero no logré clavarla bien. Quizás porque era demasiado pequeña para el anzuelo que llevaba montado, o quizás por la sorpresa de la picada que me pilló desprevenido. Lo cierto es que se soltó muy rápido.

Proseguimos mirando en los rápidos de algunas curvas del río, pozas profundas y otras tablas que por su apariencia, tenían pinta de albergar más truchas. Y llegamos a ver más actividad, algo que también estaba propiciando la temperatura ambiente a medida que avanzaba la mañana.

Decidimos hacer un alto y comer algo, pues nos quedaba mucho por andar y vadear.

Al poco de reanudar la actividad, Miguel corrió la misma suerte con otra trucha, por momentos se nos estaban resistiendo.

Llegamos a ver algunos buenos ejemplares entre la vegetación de algunas pozas y tablas de difícil acceso y aunque intentamos desde distintas posturas engañarlas, no fuimos capaces de conseguirlo.

Habíamos remontado el tramo del río un kilómetro desde el aparcamiento y era el mediodía, pero no habíamos logrado ninguna captura, tan sólo fallidos. En uno de los meandros del río, pegados a una fuerte corriente, decidimos probar suerte ya que tenía muy buena pinta. Pronto observé desde la orilla una trucha pegada en el lecho prácticamente inmóvil. Me agaché lo suficiente y probé con el perdigón que llevaba montado varios lances, pero la trucha ni se inmutaba. Cambié a una ninfa de bétido , en el primer lance parecía que se sentía atraída, en el segundo llegó a rechazarla en el último momento, pero al tercero, se lanzó a por ella con energía, lo que me posibilitó clavarla perfectamente.

¡Por fin! no era muy grande, pero como premio valía mucho en ese momento. La jornada estaba siendo dura en cuanto a capturas se refiere, por lo que ésta consiguió subir nuestro ánimo por momentos.

Poco después en una de las mejores tablas que habíamos encontrado en el curso del río, dispuso de una ocasión inmejorable, pues llegó a clavar una gran trucha que se escondía bajo las algas. Pero la suerte no le acompañó ya que en la pelea esta vez le rompió el bajo de línea. ¡Qué pena! parecía una gran pieza. Seguimos unos minutos en la misma tabla, ya que habíamos visto alguna cebada, que nos hizo cambiar a seca, pero la actividad cesó por momentos.

Subimos a otra tabla río arriba y llegó a tener otra picada fallida. Esta vez era una trucha pequeña, pero también se soltó.

Dimos por finalizada la dura jornada en el río Gallo. Confirmando que hay truchas en este tramo libre y por lo que nos comentaron un par de pescadores de camino al coche, algunas de buen tamaño, ya que de las dos truchas que habían clavado una de ellas medía 40cm.

En fin, que el río Gallo es una buena opción, si queremos pescar truchas autóctonas de una gran dificultad y disfrutar del paisaje natural del Parque Natural del Alto Tajo.

Texto y fotos: PescataMinuta