Pescando truchas arcoíris – río Aceña

Pescando truchas arcoíris en el río Aceña, by PescataMinuta jun 2011

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Un intensivo ‘de nota’ Río Aceña

¿Quién dijo fácil?, ante la creencia mayoritaria de los aficionados que piensan que los cotos intensivos no suponen dificultad alguna para el pescador, hay mucho que decir sobre ello y concretamente este coto supone un desafío importante para el aficionado más experimentado. No en vano, hay ingredientes que a veces, como en nuestra última salida, se manifiestan de forma lógica en la temporada y te hacen pasar una jornada inolvidable. Nos referimos a caudal del río a estas alturas de la temporada y en la zona donde se encuentra el coto, zona de alta montaña y con nieve en las inmediaciones.

El día amaneció algo cubierto, fresco para lo que había sido el día anterior donde se habían rozado temperaturas de 28ºC y con viento en las primeras horas. Aun así, el río caudaloso ofrecía una tranquilidad absoluta como de costumbre para la práctica de la pesca a mosca.

Y así nos dispusimos a preparar nuestros equipos para una jornada prometedora.

En la tabla del curso bajo de tramo III, no se apreciaba ninguna trucha a simple vista como ocurre en otras épocas donde el río lleva menos agua, por lo que tras unos minutos de observación del entorno y de la actividad, comenzamos a montar nuestras ninfas buscando a las truchas en el fondo. Y así fue, a los pocos lances algún ejemplar llegué a clavar con las cabezas doradas, pero sin éxito de captura porque rápidamente se soltaban. Tan sólo se podían apreciar las libreas de los peces brillar en la lucha, donde aparentemente las tres primeras fueron truchas arcoíris y la última una fario.

Al poco tiempo Miguel clavó una hermosa trucha, grandísima, pero peleona. Pero igual, cuando se preparaba para coger la sacadera la trucha se soltó. Una pena! era un bonito ejemplar. Es lo que tiene usar anzuelos sin muerte, tienes que tener la captura más tiempo en tensión y es más difícil cobrarla.

Nos dispusimos a almorzar, pensando y comentando las recientes oportunidades sin fortuna que se nos habían presentado.

Y continuamos remontando el tramo, poza a poza y tabla a tabla en busca de algún otro ejemplar. Sería en una tabla hacia la parte central del tramo cuando otra arcoíris se clava en un perdigón y por fin soy capaz de capturar. Cuando acto seguido otro ejemplar de mediano tamaño vuelve a ser engañado. Cambio de tabla y en uno de los cortados vuelvo a probar fortuna y clavo otra arcoíris y una fario alevín. Parecía que por la hora que era cerca del medio día, las temperaturas provocaban una mayor actividad y la suerte nos empezaba a sonreír.

Pero para finalizar la jornada Miguel tuvo el privilegio de clavar las dos mejores capturas del día, en la zona superior del tramo. Dos bonitas fario clavadas con ninfa cabeza dorada y cola de faisán amarillo. Un buen premio para una jornada “máster”, sin duda.

Ver los vídeos de la jornada

Texto y fotos: PescataMinuta

Farios de octubre en el Aceña

Fario pescada con ninfa cabeza dorada en el rio Aceña 

Aun siendo un día con temperaturas matinales frescas, durante las últimas horas de la mañana las truchas se activaron, incluso se llegó a observar alguna buena cebada. Las farios se dejaron ver poco, pero aún así pudimos capturar 3 preciosos ejemplares. Magnífica oportunidad que nos brindan los cotos intensivos para seguir practicando la pesca fuera de temporada.

Sin duda uno de los mejores acotados intensivos de Madrid, por el paisaje abrupto y encañonado en tramos que dificultan los accesos a las mejores zonas de pesca, por sus aguas limpias y transparentes y por la calidad de sus truchas fario, las cuales son soltadas desde alevines y viven compartiendo con algunas arcoíris en el tramo III sin muerte.

Es una de nuestras citas obligadas de temporada, aunque por suerte se puede practicar todo el año, salvo algún festivo: año nuevo y navidad.

La suerte que tenemos en Madrid es la cantidad de cotos, variedad y calidad de nuestros cotos, que bien cuidados y regulados por sus asociaciones y por la Agencia de Medio Ambiente, nos permiten disfrutar de este deporte sin grandes desplazamientos.

Texto y fotos: Pescataminuta

Preciosas farios en el río Aceña

Junto a nuestro colaborador Juan Palencia, nos acercamos al Coto del río Aceña en Santa María de la Alameda con la intención de capturar algúna bonita trucha común.

Nada más llegar y al principio del tramo III en una de las pozas pegadas al puente Juan me advierte de una cebada que se estaba produciendo justo en la cabecera del pequeño torrente de la misma. Con cierto cuidado de que no me vea la trucha me aproximo y comienzo los lances. Y premio! al tercero una preciosa fario se lanza sobre la seca que clavo rápidamente.

Empezamos muy bien, pero a medida que entraba la mañana y el riguroso calor tenía más presencia, las truchas buscaban lo profundo del río en sus pozas. Tendríamos que pasar a moscas lastradas.

A media mañana Juan avistó una hermosa trucha fario en la poza del paredón, justo aguas arriba del entramado arbolado. Con esa misma dificultad, rodeado de pared rocosa y sin acceso, -no llevábamos botas para vadeo- y por la otra orilla estorbaban las ramas del árbol, Juan con mi equipo prueba fortuna con una ninfa cabeza dorada. Y curioso una vez más, al segundo lance que hace posando la mosca un metro delante de la trucha, ésta la ataca sin contemplaciones con la consiguiente perfecta clavada de Juan.

Recorrimos el tramo III hasta la mitad, encontrando en los rápidos de otras pozas algunos otros ejemplares, pero a medida que avanzaba la mañana la dificultad para engañarlas era máxima.

Conseguimos un par de farios más de mediano tamaño y otra arcoíris, aunque a última hora de la mañana el calor hacía difícil proseguir la jornada.

Hay que decir que las fario que se pueden pescar en estas aguas y concretamente en este tramo son de repoblación, pero no se sueltan siendo alevines por lo que son difíciles de pescar. Además los accesos al río son sencillos, salvo en algún cortado algo inhóspito, por lo que es difícil pasar desapercibido para ellas a la hora de buscarlas.

Habíamos estado de suerte con las dos primeras farios y realmente era lo que nos había compensado a esas alturas. Era por tanto momento de reponer fuerzas y refrescarnos, por lo que dejaríamos tranquilas a las truchas por éste día.

Texto y fotos: PescataMinuta