Alto Tajo, otoño 2017

Van quedando pocos días para finalizar la temporada y el lugar elegido para esta salida, son las aguas del Tajo, en uno de mis destinos favoritos, del que empieza a ser habitual pescarlo en dicha época del año. Los que conocéis estos parajes me comprenderéis si os Sigue leyendo

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Fly fishing moments: Tajuña River

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Fly fishing moments: Tajuña River by Jesús Carmona "Calambres"

Fly fishing moments: Tajuña River

Photo: Jesús Carmona “Calambres” by fotoguiarios.com

Ventosa, río Gallo jun 2013

Ventosa 1 junio 2013 (10)Esta vez nos planteamos este acotado en su mitad superior, que no habíamos pescado anteriormente y que recordábamos tenía buenas posturas. El agua discurría muy turbia, más que en temporadas anteriores por las mismas fechas.

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El ambiente era fresco, con un cielo nublado y con vientos racheados puntualmente fuertes, pero nada fuera de lo habitual en estas fechas.

¡Pero qué mala cabeza!, preparando el equipo me doy cuenta de que me

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había olvidado la caja de ninfas en casa, todo lo que llevaba eran secas, emergentes y algún streamer. Menos mal que estaba Miguel y tenía suficientes para prestarme algunos perdigones y ninfas.

Una vez dispuestos comenzamos la jornada con ninfas y perdigones pesados que profundizaran rápidos. Procurando poner brillos llamativos que destacaran dentro del agua, dada

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su turbidez.

En los primeros compases no se advertía ninguna actividad ni presencia de peces. Estos tardaron un rato en manifestarse. Sólo durante algunos cortos vadeos desde las orillas, se podían apreciar pequeñas

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truchitas que salían al paso. Estaba claro que el río tenía peces, pero intuíamos que estarían pegadas al fondo.

De manera fortuita nos encontramos con Francisco Brioso, con el que estuve conversando. Un apasionado de la fotografía y de

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la naturaleza como demuestra en su blog que os recomiendo visitéis: http://francistajo.blogspot.com.es/

Miguel consigue clavar la primera pintona al final de una zona de corrientes con media profundidad. Por mi parte se me seguían resistiendo y estuve sin tocar pez gran parte de la mañana, cambiando varias veces de mosca sin éxito. Sería unos minutos antes de hacer el descanso de mediodía para comer, cuando logré la primera

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captura. Afortunadamente Miguel había tenido mucho más éxito habiendo capturado varios ejemplares.

Para entonces algunas eclosiones habíamos visto, pero pocos peces Ventosa 1 junio 2013 (9)comían en la superficie, tan sólo 3 ó 4 cebadas. En algún momento traté de tentarlas con tricópteros y emergentes, pero no hubo manera.

Por la tarde, la cosa cambió, la temperatura subió sin ser agobiante el calor y se alternaban claros que dejaban asomarse el sol. Seguimos pescando a ninfa y la actividad aumentó, consiguiendo entre ambos clavar más truchas. No hubo ninguna
a destacar como en jornadas Ventosa 1 junio 2013 (6)anteriores, todas eran pequeñas o medianas, pero nos dieron mucho juego y diversión.

Llegó la hora de recoger y volver a casa, justo donde el escenario se manifestaba en el mejor momento para pescarlo, nada de viento, luz y truchas más activas. Pero nos habíamos quedado satisfechos, habiendo tenido una jornada especialmente tranquila, donde sólo vimos un pescador más en toda la jornada. También los peces necesitaban tranquilidad, ya volveríamos el próximo año.

Texto y fotos: PescataMinuta

Coto de Aragosa 2013

Aragosa mayo 2013 (4)Este año el río presenta un aspecto magnífico de caudal respecto a la temporada pasada, aunque la jornada no lo es. La amenaza de lluvia y tormentas en un mes de mayo que está siendo desesperante para los aficionados, tiene pinta de fastidiarnos esta nueva Aragosa mayo 2013 (7)aventura.

Con todo ello, hay que aprovechar los minutos que nos deje practicar la pesca y ver cómo están de salud las truchas del río Dulce.

Sus aguas claras permiten observar perfectamente las truchas incluso en el fondo, en aquellas tablas paradas, se dejan ver en distintas Aragosa mayo 2013 (6)posturas bastantes truchas por todo el curso, pero todas están pegadas al fondo del río y otras se esconden entre la vegetación del mismo.

Mi intención es pescar sólo la mañana, ya que al medio día dan tormenta y bajas temperaturas, por lo que me dispongo a pescar el comienzo del acotado hasta el pueblo.

Empiezo con un perdigón iridiscente que me había dado muy buenos resultados en jornadas anteriores y Aragosa mayo 2013 (2)con el que puedo confirmar que es tremendamente efectivo, ya que en un espacio de 5 minutos y con los primeros lances, consigo clavar 3 bonitas truchitas que no se resisten a picar.

En algunas posturas, tengo que esconderme entre la vegetación o con los troncos de los árboles, para que no se alerten las truchas, pues Aragosa mayo 2013 (9)me ven perfectamente y algunas huyen a esconderse rápidamente.

Cuando llevo 45 minutos pescando, comienza a llover copiosamente, por lo que hago un pequeño descanso y me refugio en el coche, haciendo tiempo de que amaine.

Sigo avanzando por las orillas del río, disfrutando en cada lance, con alguna ocasión también Aragosa mayo 2013 (8)fallida, de alguna truchita demasiado pequeña, que no se clava bien en el anzuelo. Las capturas se van alternando, con algún ejemplar mediano y otras muchas pequeñas, que atacan a la mosca al poco de discurrir por el fondo.

A eso de las 12:00h se empiezan a ver eclosiones de tricóptero y efémeras, quizás Rhodani y otras más pequeñas, que atraen a alguna trucha y se dejan ver comer en la superficie.

Cambio la ninfa para montar en el terminal un tricóptero de pluma de GDL en tonos rojizos, que me Aragosa mayo 2013 (5)funcionó bien otras veces, para tratar de hacerlas subir arriba.  Pero tan sólo observo rechazos en el último instante. Por lo que esta vez cambio la tonalidad a un grisáceo tirando a oliva. A los pocos lances consigo que suba la primera y esta vez sí, laAragosa mayo 2013 (1)trucha no se lo piensa y consigo clavar la primera en superficie. Pocos minutos después más en una preciosa tabla de entre la vegetación, un par de truchas más son atraídas por el tricóptero.

No daba para más llevaba unos minutos chispeando, tenía mucho frío y comenzaba a granizar, tocaba volver a casa.

Aragosa mayo 2013 (3)Aquí quedará para el recuerdo una nueva aventura de pesca a mosca en el río Dulce, que parece que este año sí ha recuperado buena parte de su esplendor, con abundantes y bonitas truchas. Con algo de suerte intentaré acudir una vez más dentro de la temporada, pero asegurándome que la climatología acompañe.

Texto y fotos: PescataMinuta

Nueva cita en Peralejos de las Truchas, todo un clásico

Mientras preparábamos las artes de combate al pié del coche, repasaba de cabeza los errores cometidos el año pasado en este mismo escenario, en el cual, esa vez las truchas ganaron.

Recordaba principalmente la dificultad de presentación. El Tajo discurre por Peralejos, cristalino y nítido, cuyo fondo le otorga un matiz turquesa el cual le ofrece una sensación de pureza fuera de lo común. Quizá esta seña de identidad provoque que este coto sea uno de mis favoritos, pese a que quizá por mi inexperiencia o torpeza a mi me resulte difícil de pescar. En los mansos puedes ver el fondo sin dificultad y más aun a sus esquivas habitantes.

Quizá por esta transparencia de sus aguas o por su propia genética, las pintonas se muestran especialmente asustadizas, la aproximación al punto de lanzado se hace más propia de una maniobra militar que de las artes de un pescador. El segundo paso es realizar un lance medianamente largo sin asustar con tus aspavientos a la trucha y claro, sin enredar el bajo en la vegetación de la vereda. Si has conseguido realizar estos dos pasos con éxito y quieres hacer un segundo lance, procura que la línea pose con suavidad. De lo contrario, olvídate de pescar en esa tabla en un rato.

Repasados lo errores, con la convicción de no repetirlos y dispuesto a pié de río solo faltaba una cosa ¿Dónde está Antonio? con la esperanza de que hubiera seguido el mismo camino que el año pasado me dirigí rio abajo.

Saber donde está el error no me ayudó a corregirlo. Cuando visualizaba una trucha esta ya estaba huyendo, otras corrían raudas a esconderse al sacar la línea para realizar el lance, intenté vadear el rio para cogerlas a la espalda, nada. El resumen de la mañana es que vi muchas truchas e hice pocos lances, solo logré “pinchar” una pintona con una ninfa en la única chorrera decente que ví en el tramo que anduve.

Mi desesperación iba en aumento hasta que por fin a las 14:00 conseguí ver de nuevo a Antonio

Que tal?
Antonio: Llevo 2 con tricoptero

Comimos, até un tricóptero a mi bajo y salvo mi pesimismo volvimos a pescar la zona donde estuve en la mañana, a pesar de mis indicaciones de que era una tarea inútil. A poco tiempo me tuve que tragar mis palabras, una trucha recorre 10 metros rio abajo para coger mi tricóptero el cual se lleva creo que en la boca porque en mi línea no estaba. No la conseguí sacar pero me llevé una imagen que a mi pareció espectacular. Tras este infortunio y comprobar de nuevo junto con Antonio la dificultad del escenario, nos dirigimos rio arriba de nuevo por encima del camping. A la zona donde él estuvo en la mañana.

Me enseña el tramo donde sacó las dos truchas (de buen tamaño por cierto), en una zona donde el rio se divide en dos partes, y de rodillas, casi reptando me acerco a la orilla y “suelto” mi tricóptero sin tocar casi con el bajo en el agua, tras dos rechazos y una cebada fallida consigo capturar la primera trucha. ¡Por fin!

Seguimos subiendo y el tajo me ensancha mostrando todo su esplendor . Continuamos mojando nuestras moscas durante una hora, ya se estaba haciendo tarde para regresar. En esta parte sin duda la dificultad es menor debido a la anchura de rio. Las truchas se ceban pero no conseguimos sacar ninguna. Hasta que volviendo sacamos una Antonio y otra yo justo en la misma zona donde habíamos sacado la primera. Seguro de haber empezado en esta zona nuestra cifra de capturas había sido superior.

Texto: Miguel Angel Cenamor

Fotos: Autor y PescataMinuta

Aragosa, leyenda del río Dulce

Hace muchos años que tenía olvidado a este río, pero recordaba su gran esplendor, con aguas claras, infinitas posturas y buenas truchas de una gran belleza. Pero en los últimos quince años sólo escuchaba malas noticias sobre este mítico escenario por lo que el igual que el río Gallo lo había dejado aparcado, llegando a pensar que era irrecuperable. Atrás quedan auténticos documentales para los grandes amantes de este deporte, como los protagonizados por Rafael del Pozo y Lorenzo Milá para Jara y Sedal.

Me presento en el coto temprano, con tiempo para inspeccionar el río y sus accesos. Lo hago desde el comienzo coto justo desde el puente de la carretera, contemplando un hilo de agua y mucha, muchísima vegetación en sus orillas que incluso dificultan asomarse para ver el agua. Eso sí, el agua aunque escasa corre transparente. Alguna pequeña poza con aguas muy paradas, ya dejaban ver a pequeños ejemplares que rápidamente corrían a esconderse entre la vegetación.

Prosigo la marcha hasta el Pueblo de Aragosa para ver como están las tablas que se forman antes de la pequeña presa, donde se evidencia más de lo mismo, una vegetación tupida cubre casi la totalidad de la tabla y en los pocos claros que se forman entre las ocas de una más que tupida y espesa vegetación, se dejan ver truchitas puestas a medias aguas. Tras la pequeña cascada que se forma, también se dejan ver algunos ejemplares pequeños.

Convencido de encontrar mejores zonas donde comenzar, prosigo andando por el coto aguas arriba hasta un vado que cruza el río en una zona de huertos y chopos muy sombría. Por unos metros las tablas son más anchas y profundas, no mucho más, pero si como para empezar a pescar. Preparo equipo y comienzo a escudriñar los distintos escondites de los peces, ya que a primera vista no se ve ninguno en la tabla, pero estoy convencido que han notado mi presencia pese al sigilo y se han ocultado entre la vegetación de las orillas. Dejo pasear una pequeña ninfa CD precisamente en estas zonas y al segundo intento consigo la primera trucha. Pequeña pero muy vivaz, que se recorre toda la tabla saltando y luchando por liberarse. Cuando la tengo en mi mano para desanzuelarla contemplo su hermosa librea y sus intensas pintas de rojo intenso.

Seguidamente las capturas se van sucediendo de forma rápida y esos primeras tablas albergan muchos más ejemplares de lo que aparentan, precisamente porque les dan mucho cobijo a las truchas.

He de decir que hasta el momento no ha hecho falta mojar el vader, pues desde la misma orilla, camuflado entre los troncos de los fresnos, chopos y los propios juncos, voy siendo capaz de engañarlas.

Recorro el coto en sus primeros 2 km, aunque esta distancia es muy selectiva en las posturas, porque buena parte del recorrido no es pescable, bien porque no se puede lanzar de la espesa vegetación que cubre el agua, o bien porque la orilla está demasiado enmarañada. Mientras tanto y desde el cielo los buitres majestuosos contemplaban mi avance en el camino del barranco.

Otros deportes transcurren por el camino y en distintas etapas, saludo a grupos de senderistas y paseantes de mountain bike.

Llega el mediodía y las truchas de empiezan a ver más saliendo de sus escondites, unos tricópteros pequeño marrones oscuros se empiezan a dejar ver y algunos ejemplares medianos de truchas saltan con bravura en las cebadas. La cosa pinta muy bien, por lo que decido pasarme a estas imitaciones secas y probar suerte.

Pronto me doy cuenta de que es el día, las truchas están super activas y atacan las imitaciones con locura. Las capturas se suceden vertiginosamente, algunas de una talla interesante. Otras tantas se sueltan antes de llegar a ser capturadas, pues como dije antes todas son muy peleonas.

El calor aprieta en el cañón del río y es necesario refrescarse y descansar un rato, ya que hasta el vader transpirable se hace pesado según sube la temperatura y además no le he llegado a mojar en el agua por las circunstancias que presenta el río. Es entonces donde a la sombra de una tupida chopera, hago una parada para almorzar y reponer líquidos.

Por la tarde decido hacer la cabecera del coto cerca de La Cabrera, donde recordaba tablas más anchas y mucho más sombrías entre todo un bosque de fresnos que orillaban el curso del río. El río hasta allí se encañona y embarranca de forma brusca, habiendo zonas del río donde te juegas algo más que el equipo de pesca si te atreves a pescarlo. Pero mantiene una belleza insólita, dejando contemplar entre la tupida vegetación la hoz que describen las paredes de las parameras recortadas que dibujando el propio cañón en buena parte del curso del río.

Esta zona es más vadeable pues sus orillas están más limpias, aunque hay poca profundidad, aun así se puede cruzar el río con facilidad para buscar los distintos escondites de las truchas en ambas orillas.

Las truchas están activas también en esta zona y atacan las imitaciones de efémeras y tricópteros sin pudor, cosechando en un rato otras tantas capturas de tamaños similares. Tan sólo una de gran porte que me sorprende saliendo entre la vegetación a tomar la mosca, es capaz de presentar una lucha interesante, pero consigue romper el bajo con el rozamiento de una rama donde se enreda.

Hacia las 18:30 las efémeras dánicas o vulgatas, o ambas aparecen de forma repentina realizando la puesta de huevos en la superficie, haciendo enloquecer a las truchas. Es todo un espectáculo, algo indescriptible. Las truchas saltaban fuera del agua dejando ver toda su librea, dándose un auténtico festín.

Concluí la jornada de pesca con más de una docena de capturas y otras tantas fallidas, percatándome que no me encontré a ningún otro pescador en toda la zona y tampoco guardería alguna, pero si muchas sendas que bordean las orillas entre la maleza, por lo que intuyo que no sólo acuden pescadores legales al coto.

Reconozco que la fecha no era la idónea para pescarlo, ya que la escasez de agua a estas alturas menguaban las posibilidades de pesca considerablemente, pero por otro lado fue un buen día a pesar de las circunstancias por la gran actividad de los peces.

Aun teniendo muchas dudas de cómo me podía encontrar el coto y si habría una población de truchas decente como para pescarlo, no me ha defraudado y ahora puedo decir que una buena gestión del río, en cuanto al desvío del agua, la limpieza de sus orillas, así como la vigilancia del mismo, permitiría recobrar parte del esplendor que antaño poseía este coto, que sin duda ha sido uno de los emblemáticos de Castilla La Mancha.

Hasta pronto río Dulce, nos volveremos a ver!

Texto y fotos: PescataMinuta