El Condado II 2017

20 de mayo, la cuadrilla al completo y David Díaz (elreypescador.com) con la intención de pescar unas truchas leonesas y pasarlo bien en un gran escenario. Madrugón obligado para aprovechar al máximo la jornada, pero ante todo muchas, muchas ganas. Sigue leyendo

Truchas de la meseta Leonesa

Esta temporada nos dejamos caer por el río Esla al final de la temporada, evitando los fuertes caudales que imposibilitan la pesca durante la temporada de riegos. Las experiencias pasadas nos habían hecho cambiar los planes para esta, pudiendo elegir los cotos en el mes de septiembre.

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El Castillo, río Omañas

El Castillo 1Otro año visitando las aguas del mítico Omañas en tierras leonesas. Este magnífico escenario de afamado prestigio, ofrece una belleza a visitante que como yo El Castillo 2quiera pescar sus truchas, que es difícil de describir. En esta época al final de la primavera, su curso muestra todo su esplendor, combinando un gran colorido a su paso por todo el valle.

No era el primero en llegar, ya tenía otros 3 pescadores que habían El Castillo 3tomado la delantera según me decía el guarda nada más llegar al coto. A priori no parecía que iba a estar muy concurrido el tramo, aunque por su longitud de 5,2 km no debiera haber problemas de aglomeración.

El Castillo 4Me habían recomendado pescarlo de El Castillo hacia arriba, pero no quería dejar de asomarme e intentarlo en su límite inferior cerca de Guisatecha. No estaba mal, desde el puente se podía entrever alguna trucha pegada al fondo, perfectamente apostada. No me entretuve demasiado, la zona estaba algo enmarañada y muy fresca a primera hora.

En la zona intermedia se alternan más pozas y chorros, con mejores posturas. También hay algún parado y tablas anchas donde poder entrar bien en el río y lanzar con comodidad. Esta zona la patee durante toda la mañana, entreteniéndome al El Castillo 5principio con las ninfas y los chorros y pozas, para pasar las últimas horas de la mañana a seca en superficie.

Muchas capturas, siendo todas más bien pequeñas, muy activas sobre todo a partir de las 11:30h acompasadas con distintas eclosiones de pardones, rhodanis y tricos. La mañana avanzó con mucha tranquilidad, deteniéndome El Castillo 6en aquellas posturas interesantes que me iba encontrando según remontaba el curso. La claridad de sus aguas mezclándose con el canto rodado de su fondo en zonas someras teñía el curso de un color dorado muy particular.

En último tercio del coto desde el puente de Vegarienza, el río se ensancha por momentos, El Castillo 7exhibiendo unas tablonas más profundas. Aquí las cebadas eran continuas en las orillas sombrías. Muchos plecópteros en el ambiente de gran tamaño y los tricópteros estaban revolucionando a las truchas, que se dejaban ver completamente en la superficie El Castillo 8cuando los tomaban.

Tuvieron muchísimo éxito los tricópteros en colores oliva, pardos y marrones oscuros, montados en anzuelos del 16 y con pluma de riñonada de gallo de León. Aunque también las pequeñas efémeras y los pardones les gustaron mucho a las truchas, sobre todo las rhodanis.

El Castillo 9Disfruté mucho de un coto tradicional con mucha clase y con bonitas truchas, aunque no lograra grandes tallas. No importaba, en cuanto a capturas estaba siendo para mí una temporada pobre en los ríos de León de renombre y ésta jornada tan entretenida me reconfortó lo suficiente como para pensar que es un coto muy recomendable y que volveré a visitar en un próximo futuro.

Texto y fotos: PescataMinuta

El Condado II, 2013

El Condado II 2013 (5)Había sido la temporada pasada mi mejor jornada de pesca. Las veintitrés truchas capturadas con mosca seca habían dejado marcado en el calendario este destino de pesca como uno de los favoritos. El Condado II 2013 (3)Pero esta temporada lo compartiría con mi hermano Miguel, quien me acompañaría en esta nueva jornada de pesca, al cual le había contado tantas y tantas veces el éxito obtenido entonces.

Pero no podía apartarme de la cabeza lo mal que se me había dado el río Porma en el coto de Cerezales unas semanas atrás. Donde habiendo tenido una climatología inmejorable, las truchas no estuvieron por la labor y tan sólo tres truchas pudieron dar testimonio de que había peces en el río. Además estas aguas habían acogido recientemente la 47ª edición de la Semana Internacional de la Trucha de León, lo que podría afectar el comportamiento de las truchas.

El Condado II 2013 (6)Observando el coto en su tramo inferior con detenimiento, el río mostraba un aumento de caudal importante respecto al año anterior y unas aguas gélidas. El cielo estaba totalmente despejado y la climatología prevista era veraniega, por lo que sólo faltaba que los peces estuvieran activos.

El Condado II 2013 (1)Precisamente en la primera tabla del inicio del acotado, fue donde la temporada pasada más capturas conseguí. Siendo todas ellas por la mañana a partir de las 11:30h. Por ello y con calma fui sorteando las mejores posturas bajo la cobertura de las orillas y entre los distintos canalillos que formaban las ocas.

Atentos en todo momento a que alguna trucha tomara en su deriva algunas de las imitaciones de rhodanis, ignitas y otras efémeras que íbamos montando en los terminales, sorteábamos las corrientes y remansos de estos primeros metros. Pero transcurrían los minutos y las truchas no daban señales, tan sólo algún pequeño ejemplar de dejaba ver asustadizo entre las ocas a medida que avanzábamos curso arriba. Pero había llegado la hora de comer algo y no habíamos visto y una sólo cebada, algo que empezaba a preocupar.

El Condado II 2013 (7)Proseguimos tras el tentempié por encima de la tabla, buscando otras zonas donde poder tentarlas con algo más de fortuna. Ya el sol apretaba y las zonas más profundas y lentas alguna cebada aislada se pudo observar. Aunque la profundidad de las aguas dificultaba lanzar la línea con precisión en el lugar adecuado.

El Condado II 2013 (11)Seguimos avanzando y nos encontramos con corrientes y aguas algo más someras, donde cambiamos nuestras imitaciones por ninfas con las que poder mover alguna trucha cautelosa entre la vegetación subacuática. Sabiendo el riesgo que corrían los bajos con tal cobertura en el lecho, habría que manejar muy bien las derivas evitando los posibles enganches en las ocas.

La curva que precedía a estas corrientes volcaba todas sus aguas hacia la orilla izquierda por lo que la fuerza de las mismas impedía avanzar bien y tener equilibrio en las posturas que nos encontrábamos. Pero había que intentarlo, se daban las circunstancias que hacían pensar que allí abría truchas. Y así fue pronto una preciosa trucha tomó el perdigón CD que acaba de montar, de la que no puede dejar testimonio gráfico porque se me escurrió cuando justo preparaba su toma. Minutos después y unos metros más arriba, tengo otra picada pero no logro clavarla bien.

El Condado II 2013 (9)En vista de que a seca las truchas no estaban por la labor, decidimos seguir pescándolas a ninfa, con la esperanza de que esta situación cambiara y que el resto de la jornada tuviéramos alguna posibilidad más para probar con secas.

Habíamos recorrido el primer kilómetro del coto y se echó la hora de comer. Momento de reponer fuerzas y cambiar la estrategia. Decidimos subir río arriba hasta la zona de Secos de Porma donde buscar más actividad para la tarde y explorar otras aguas con mejor suerte.

Una vez allí, desde la orilla con la protección de los árboles se podían observar algunas truchas interesantes que se movían cautelosas, que intentamos tentar pero sin éxito. Llegamos a una zona donde la diversidad de pozas y corrientes eran ideales para tentarlas con ninfa y allí estuvimos un buen rato, tratando de escudriñar todos los posibles apostaderos. Pero nada de nada y empezábamos a estar desesperados. Eran las 16:00h y no habíamos dado con la clave a pesar de haber pateado bien el río.

El Condado II 2013 (8)Al poco tiempo aguas más arriba, donde el río tomaba forma serpenteante y había pozas profundas con mucha corriente, Miguel clava otra trucha con ninfa. Y poco después entre la protección de los troncos de algunos árboles caídos, por mi parte consigo clavar otras dos truchas más.

Serían las 17:30 cuando llegamos al final del coto a una inmensa tabla en la zona de Castrillo de Porma, similar a la que da comienzo el coto. Y acercaba la hora de recoger, pero cambiamos a seca con la idea de tentarlas en superficie. Algunas cebadas se dejaban ver en la orilla con más cobertura, justo en la sombra bajo el cobijo de las El Condado II 2013 (10)ramas de los árboles. Pero ya cansados y desmoralizados no le pusimos demasiada concentración ni intensidad en pescarlas, por lo que tras unos lances decidimos poner fin a la jornada y regresar al aparcamiento para emprender la vuelta.

En conclusión, un buen río desaprovechado por distintas circunstancias que habían hecho prácticamente nula la actividad de los peces en superficie y que para cuando lo estaba, era demasiado tarde. En fin, sigue siendo un magnífico escenario, pero principalmente el retraso de la temporada este año está haciendo que los mejores cotos no estén acompañando.

Texto y fotos: PescataMinuta

Un día luminoso en el coto de Cerezales

Cerezales mayo 2013 (2)¡No me lo puedo creer! un día espléndido como no recordaba esta temporada, después de tanto tiempo sin ver un cielo tan despejado y una temperatura tan suave, increíble. Ni una sola nube, nada de viento, en definitiva una día a priori perfecto y propicio para la pesca y un gran escenario a mi disposición, todo un clásico leonés “Cerezales”.

Cerezales mayo 2013 (1)En el aparcamiento cerca del límite inferior y asomado desde el puente que cruza el río a su paso por el pueblo, observo un par de pescadores que madrugadores han comenzado su jornada. Así pues me apresuro con el equipo para entrar en faena y en contacto con en el río cuanto antes, pero en los minutos previos que dedico a la inspección de la zona no se observa actividad alguna en la superficie de los peces, aunque a primera vista la primera tabla tiene una pinta fabulosa.

Cerezales mayo 2013 (5)Ya dispuesto me acerco al río y me preparo a situarme y entrar en acción buscando un remanso que tras la primera chorrera parece que puede albergar alguna que otra trucha.  Según me voy acercando a la postura, veo un par de truchitas que salen despavoridas a mi paso, en las que no reparo en prestar más atención.

Pocos minutos después y entrado en acción de pesca aparecen otros tres pescadores más que me preguntan por la situación, a los que doy respuesta negativa aunque todavía con ilusión y tras desearnos suerte y repartirnos la tabla respetuosamente proseguimos nuestros destinos.

Cerezales mayo 2013 (8)El agua estaba fría, pero la corriente no era muy abundante para la anchura del río en esta zona del río. Cuando llevo más de media hora y viendo que ni yo ni nadie sacaba nada, además de no observar actividad alguna de los peces, decido moverme a aguas arriba. Al salir tengo la mala suerte de resbalar y acto seguido la suela de fieltro de mi bota derecha se despega, a la que echo mano pronto, pero perdiendo cuatro clavos. Intento hacer un invento con cinta de embalaje, pero me dura tres pasos en el agua. Así que después de una hora larga perdida de pesca, decido continuar pisando con la suela de goma de la bota, con mucho más cuidado que antes por evitar los resbalones.

Cerezales mayo 2013 (3)Según avanzo desde la orilla para buscar otras zonas con mejor suerte, me encuentro con el guarda el cual me explica la situación desde hace 10 días. Me dice que están soltando por las compuertas del canal de riego mucha agua y que por eso la zona inferior está afectada de caudal, poco agua, muy fría y los peces no se mueven del fondo. Al acercarse uno de los pescadores, le pregunto y me dice lo mismo, que las truchas están en el fondo y no se mueven, pero que no le gusta que haya tan poco agua. El guarda nos sugiere que nos pongamos aguas arriba de las compuertas que las tablas y pozas tienen más profundidad y tendremos más suerte.

Cerezales mayo 2013 (6)Haciendo caso al guarda pero sin desaprovechar cada postura voy subiendo aguas arriba, lanzando un tandem de perdigones que profundiza bien, con la idea de clavar alguna trucha en el fondo, pero sin suerte. A eso del medio día, 12:30h aproximadamente, no había tocado pez, ni había vuelto a ver ninguno, ni siquiera a mi paso entre el fondo que pisaba. Mal presagio, pintaba mal la mañana y observando al resto, no era cuestión mía, nadie sacaba peces.

La primera captura no llegaría hasta un poco antes de las 14:00h y se trataba de una boga y en una media hora más, había clavado siete más. Me estaba entreteniendo a falta de pan…, pero no era igual, quería ver truchas y tenía ante mí un filón de bogas que atacaban a los perdigones como posesas.

Cerezales mayo 2013 (4)Me dispuse a almorzar a ver se cambiaban las tornas y alguna trucha era atraída y capturada, pero hablando con un pescador que estaba con buldó y ahogada, me decía que sólo había clavado una trucha y pequeña en toda la mañana, que estaba asombrado.

Mi moral estaba baja, pero quedaba la tarde y tenía que volver a intentarlo. Eclosiones de pardones, rhodanis y tricópteros estaban siendo abundantes, pero las truchas estaban pegadas al fondo. Ni una sola cebada, increíble pero cierto.

Pero llegó el momento a las 15:15 tengo la primera picada, una pequeña pintona se clava en una ninfa oliva con cabeza de plata. Antes, otras cuatro o cinco bogas más habían caído. Por fin, había ganas, era como se hubieran tomado el día libre.

Cerezales mayo 2013 (7)En una poza donde había quedado el tronco de un árbol hundido haciendo de barrera, capturo mi segunda trucha, esta vez un poco más grande. Y la última a la altura de la desembocadura del Curueño, donde otra pequeña pintona estaba aguardando a los brillos de mis ninfas.

Cansado ya de haber pateado buena parte del coto y no haber tenido mucha suerte con las truchas, me tomo un refrigerio y doy por terminada la jornada. La cual la recordaré como aquella que pudo ser y no fue. Pensando en que días posteriores tendré el Porma de nuevo y esta vez la suerte pueda estar de mi lado en el aspecto de las capturas, inicio mi viaje de regreso a Madrid.

Texto y fotos: PescataMinuta

Villafeliz, río Luna

Villafeliz mayo 2013 (4) Voy a comenzar diciendo que no ha sido precisamente una de mis mejores jornadas de pesca, sino más bien una de las peores. Y es que a veces después de una larga espera de un comienzo tardío de la temporada como ha sido este año y habiendo conseguido elegir el coto en la fecha más favorable, las circunstancias climáticas hicieron estragos y tiraron por tierra toda la ilusión que tenía depositada en este tramo.

Y no quiero decir con esto que el coto no sea bueno, al contrario y luego lo explico, es que entre las bajas temperaturas del momento, la lluvia, el granizo y la nieve, casi acaban conmigo.

Villafeliz mayo 2013 (1)Quiero decir con esto, que el poco tiempo que pude pescarlo, en unas condiciones aceptables, que fue de 8:30h a 11:30h, el río se presentaba en buena forma y las tenía truchas. Lo que ocurre es que el viaje desde Madrid no es precisamente corto y después de haber hecho noche para comenzarlo a pescar tan pronto como fue posible, no conseguí disfrutarlo plenamente, pudiendo recorrer los primeros 500 metros del tramo inferior y con mucha suerte.

Villafeliz mayo 2013 (5)Fue llegar y justo a mi lado acaban de llegar otros dos pescadores más que se disponían a preparar equipos. Yo hice lo propio, tras asomarme desde el puente para ver como bajaban las aguas y la posible actividad. Rápidamente comencé los preparativos, wader, botas, caña, permisos, etc., y en unos minutos ya estaba tras la estela de mis vecinos dando los primeros lances. Me quedé rezagado unos 100 m. de su posición, para probar al final del tablón que discurre junto a la carretera.

Villafeliz mayo 2013 (2)Esta tabla es vadeable pero hay que ir con cuidado por el fuerte de caudal que lleva el río, donde mi principal temor era una mala pisada que me hiciera perder el equilibrio y caerme al agua fría.

Había montado un perdigón con cabeza plateada de tungsteno con tonos iridiscentes que en la primera jornada en el Júcar, me había funcionado muy bien. Y volvió a demostrarlo, a los pocos lances la primera trucha de la mañana se quedó prendida de la mosca. Se trataba de una trucha de mediano tamaño que me costó capturar por la fuerte corriente y que enseguida fue devuelta al medio. Había empezado bien, esto prometía.

Villafeliz mayo 2013 (3)Unos minutos después observé como uno de los dos pescadores que estaban por encima de mi posición, clavó otro hermoso ejemplar en la orilla contraria. Y un par de minutos después yo consigo clavar otra hermosa trucha. La cosa estaba muy animada, pues las capturas se iban alternando entre los tres pescadores que cubríamos esa gran tabla. Incluso clavé una gran boga que se prendió en la ninfa y que me dio mucha guerra para sacarla, tanta que al final cuando quise hacer la foto se me escurrió de entre las manos.

Villafeliz mayo 2013 (6)Cuando llevaba una hora en el agua, entre las mías y las de otros, había contabilizado 6 capturas y todas más que aceptables. Algún claro en el cielo se dejaba ver, y también algunas eclosiones que hacían que algunas truchitas asomaran en la superficie pegadas a la orilla. Seguí con la ninfa, pues entre el agua y el ambiente tan frío y con las manos mojadas, me estaba quedado congelado y sin fuerza en los dedos para cambiar moscas y hacer nudos. Que frío por Dios!

Villafeliz mayo 2013 (7)Había ido preparado, con mallas térmicas, camisa, dos forros polares, chaqueta, braga, etc., pero no me esperaba un día así, el frío se me estaba metiendo en el alma. Me fui al coche a reponer fuerzas y entrar en calor, echando unos tragos de vino de la bota y almorzando. El cielo se estaba encapotando con nubes muy feas y en cualquier momento parecía que llovería.

Villafeliz mayo 2013 (8)Nada más proseguir y con los primeros lances, consigo otras tres truchas más en menos de 20 minutos. La última la consigo lloviendo fuerte y para cuando llego al coche para refugiarme empieza a granizar como si fueran garbanzos. Allí me quedé, empapado y muerto de frío, esperando que amainara, pero después de una hora y ver que no cambiaba el panorama tuve que hacerme a la idea que la jornada había concluido.

Villafeliz mayo 2013 (9)Traté de entrar en calor dentro del coche con la calefacción a tope y cuando más o menos estaba para conducir, me dirigí hasta el pueblo de San Emiliano para buscar una cafetería y tomar algo caliente que me reconstituyera. Esperé a que dejara de granizar y nevar, para cambiarme de ropa, recoger los bártulos y emprender el camino de regreso a casa. Por el camino aproveché para explorar la zona, río Torrestío, el Luna aguas debajo de Barrios de Luna donde pare a comer y el Coto de Garaño que también se veían interesantes posturas por todo su recorrido y que seguro alberga buenas truchas.

Barrios de Luna panoramica editadaEn fin, me quedo con lo que podría imaginar que sería una buena jornada de pesca en un día más cálido, pero eso tendrá que ser en otra y es algo que quedará pendiente en la agenda para una próxima ocasión.

Texto y fotos: PescataMinuta

Coto de La Bañeza, río Órbigo

Vista panoramica ancha 2-2No había muchas posibilidades, la temporada había concluido en julio para la mayoría de escenarios tradicionales, por lo que tratando de buscar sobrantes en los cotos de León que aún quedaban abiertos, de lo poco que quedaba, elegimos este coto del río Órbigo.

Madrugamos algo más que de costumbre para tratar de llegar al tramo lo antes posible y aprovechar bien la jornada. Llegamos a las 8:50h y el día estaba muy abierto y tranquilo.

DSCN0865-2Aparcamos junto al coto en el camino que bordea el río en la margen izquierda, unos 500 metros por encima del puente de Requejo de la Vega. El río bajaba bien para pescarlo, no había una gran profundidad en la tabla principal, pero aguas arriba se observaban algunos parados más oscuros y seguro más profundos.

DSCN0867-2 editadaComenzamos dando los primeros pasos en la cabecera de la tabla principal, justo donde el río hace una isla formando dos lenguas de agua. Miguel se dispuso a pescar por encima de mi posición a unos 50 mts. Se veían algunas cebadas en junto a las orillas, pero muy espaciadas. Ambos estábamos con seca y sondeábamos la orilla contraria bajo la cubierta de las ramas de los árboles. Alguna truchina se dejaba ver tratando de tomar la mosca, pero eran muy pequeñas.

DSCN0869-2Subimos cambiando de postura y justo por encima de la desembocadura de la segunda lengua de agua, consigo clavar la primera trucha con una imitación de rhitrógena burdeos. La trucha salió de entre las cocas que le estaban ofreciendo una cobertura perfecta.

Unos metros más arriba, divisé otra bonita trucha, pero según me dispuse a lanzar salió despavorida corriente arriba.

Llegamos al comienzo de una tabla con más profundidad y bastante más anchura, por encima de curva que originaba la isla mencionada. Allí se observaban más cebadas ahora que el sol pegaba de lleno. Se observaban las truchas con mucha actividad por debajo de la superficie comiendo muy arriba. Algunos ejemplares, eran de buen porte. Esta tabla ofrecía todas las alternativas posibles, parados, coberturas, aguas someras, corrientes. Era perfecta y además tenía peces. Allí estuvimos un par de horas, aunque sólo nos deparó una captura más y un par de fallos. Estaban difíciles, por lo que tomamos un merecido descanso para posteriormente proseguir aguas arriba.

DSCN0870-2 editadaPor encima, en otra curva del río menos pronunciada, se observaban más truchas. Una de ellas me estuvo desafiando un buen rato, pues no hacía más que cebarse pero no logré que tomara mi mosca, rechazando varios montajes. Vencido me dispuse a continuar mi camino.

DSCN0864-2Entre rápidos y pozas de todo tipo, llegamos a otra tabla somera, pero con mucha vegetación subacuática y donde también se observaban como las truchas salían de entre las ocas para comer en la superficie. Aquí nos tiramos un buen rato, pero las truchas no tomaban bien la mosca, por lo que durante un buen rato de fallos, lo dimos por imposible y regresamos para comer.

Por la tarde más de lo mismo, probamos de nuevo algunas tablas de la mañana, pero no tuvimos más sorpresas. Las truchas no querían nuestras moscas y no pudimos atinar con el montaje adecuado que nos hubiera dado más alegrías.

En fin, una jornada pobre de capturas, pese a que el escenario, el día y los peces estuvieron a nuestra entera disposición.

Texto y fotos: PescataMinuta

Quintana de Rueda, río Esla

Como ya me ocurriera en Gradefes a finales de junio, en este otro coto aguas abajo a estas alturas de año también baja con mucho caudal de agua, dado que es temporada alta de riegos en toda la Vega de Toral en el propio curso del río y donde todas los puertos y presas están abiertos, provocando una fuerte corriente.

Aunque muchas de las tablas desde el tramo inferior en Aldea no tienen una excesiva profundidad, esta fuerte corriente imposibilita vadear con seguridad el río, no permitiendo mantener el equilibrio pisando en el fondo del río. Con mucha precaución accedo muy cerca de las orillas en la tabla de que hay aguas abajo del Puerto de Valdebasta, buscando algunos remansos que provocan escalonen de 28las tablas, pero sin adentrarme hacia el centro del cauce.

A las 9:00h ya se ven algunas cebadas en las zonas sombrías de las tablas, pequeñas efémeras se dejan apreciar con el contraste del fondo oscuro y los rayos del sol aún inclinados que vierten su luz en la superficie. El agua está fría e intuyo que las siguientes horas serán las mejores. Comienzo la pesca montando en el terminal un tándem de perdigón que había preparado para la ocasión, que tras la experiencia de Gradefes había supuesto que bajarían bien con esta corriente y moverían a las truchas del fondo.

Pronto noté a los peces como toqueteaban los perdigones, llegando a tener 3 clavadas fallidas antes de la hora del bocata, una de ellas de un tamaño respetable. No terminada de pincharlas bien, o tal vez los anzuelos sin muerte que armaban los perdigones provocaban que se escaparan cuando trataba de cobrarlas.

Paciente y pensando que truchas había en el río y que se sentían atraídas por las imitaciones, hice un receso, para subir a una tabla muy interesante que hay a la altura de Villamondrín y plantearme otras posturas.

Cambié a montar una ninfa de bétido con cabeza dorada bien plomada y me dispuse a tentarlas entre los recovecos entre la orilla y la vegetación. Poco después y como si de otro animal se tratara, noto un fuerte tirón en la línea, demasiado brusco para ser una trucha. Como si de un barbo se tratara, mantengo con firmeza la tensión de la línea con la caña levantada al máximo y recogiendo el sobrante de  la línea. Sin saber que era, me hace meterme bien en el centro del río, porque el pez sale disparado como una bala hacía la orilla contraría atravesando la corriente y dando fuertes tirones hacía abajo. Increible!, pienso, mentalizándome de poder cobrar una buena pieza. Pero tras una fuerte y larga pelea, el pez no cede y seguido de un gran salto fuera del agua, donde puedo ver que se trata de un truchón de cuarenta y muchos centímetros a simple vista, y de la siguiente carrera consigue romperme todo el bajo, dejándome con la típica frustración de haber perdido la captura de la temporada.

Reconozco que tarde medía hora en recuperarme de la emoción y del impacto que me provocó el haber perdido su captura. Pero la vida sigue y la jornada en cuestión también, así que había que seguir intentándolo.

Se acercaba la hora de comer, por lo que antes de proseguir subiendo el tramo, pensé que era mejor descansar y asimilar mejor la jugada. Quizás tiré con mucha fuerza, quizás tenía debilitado el bajo, rozó con alguna rama o piedra,…etc., cuantas cosas, pero ya daba igual.

Por la tarde, continué subiendo, consiguiendo pinchar alguna trucha pequeña más en las tablas de la curva que hay entre Rueda del Almirante y Casasola.

En esta zona y a las 18:00 se veía mucha actividad en la superficie, continuas cebadas a pequeñas efémeras grisáceas y tricópteros oscuros que abundaban en el río en ese momento. Desde la orilla, se veían truchas muy interesantes de tamaño, pero muy asustadizas al mínimo movimiento.

La última hora, estuve probando con seca, montando efémeras y tricópteros parecidos a los que se veían, consiguiendo atraer la atención de varias pintonas, permitiéndome capturar 3 ejemplares medianos, pero igualmente y como el resto del día con muchos fallos en la mayoría de las picadas, es como si no la tomaran bien la mosca o yo me precipitara en la clavada.

Al final del día, el balance fue pésimo y algo frustrante, debido a la cantidad de truchas que había clavado y que no conseguí capturar completamente, excepto las tres últimas. Pero sobre todo el truchón de la mañana que pesó mucho durante toda la jornada y que me dejó con la miel en los labios.

Respecto al coto, una maravilla para la pesca a mosca con cola de rata, muy ancho, muchas tablas y abundancia de peces, la única pega es la elección de la fecha, que habrá que retrasar o adelantar para próximas temporadas para pescar con más comodidad.

Texto y fotos: PescataMinuta