Garganta de Barbellido, truchas “pura sangre”

Garganta de Barbellido 2016 (2)De nuevo por tierra de Gredos con la aventura por delante de poder saborear una presumible jornada de pesca a mosca de sus truchas. Y de nuevo en compañía de Sigue leyendo

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Ucero 2016

DSCN2617Primera salida al río Ucero en el acotado del mismo nombre. Mediados de mayo, muchas expectativas y ganas de pisar las aguas de éste mítico soriano. La previsión daba lluvias al mediodía, por lo que nuestra intención era aprovechar al máximo la mañana. Sigue leyendo

Guadalope, truchas del Maestrazgo

Con toda la información posible sobre este río y en concreto de este tramo, gracias a la inestimable colaboración de Jesús Carmona “Calambres” me aventuré a explorar estos rincones de la Sierra del Maestrazgo en Teruel. Sigue leyendo

El Condado II, 2013

El Condado II 2013 (5)Había sido la temporada pasada mi mejor jornada de pesca. Las veintitrés truchas capturadas con mosca seca habían dejado marcado en el calendario este destino de pesca como uno de los favoritos. El Condado II 2013 (3)Pero esta temporada lo compartiría con mi hermano Miguel, quien me acompañaría en esta nueva jornada de pesca, al cual le había contado tantas y tantas veces el éxito obtenido entonces.

Pero no podía apartarme de la cabeza lo mal que se me había dado el río Porma en el coto de Cerezales unas semanas atrás. Donde habiendo tenido una climatología inmejorable, las truchas no estuvieron por la labor y tan sólo tres truchas pudieron dar testimonio de que había peces en el río. Además estas aguas habían acogido recientemente la 47ª edición de la Semana Internacional de la Trucha de León, lo que podría afectar el comportamiento de las truchas.

El Condado II 2013 (6)Observando el coto en su tramo inferior con detenimiento, el río mostraba un aumento de caudal importante respecto al año anterior y unas aguas gélidas. El cielo estaba totalmente despejado y la climatología prevista era veraniega, por lo que sólo faltaba que los peces estuvieran activos.

El Condado II 2013 (1)Precisamente en la primera tabla del inicio del acotado, fue donde la temporada pasada más capturas conseguí. Siendo todas ellas por la mañana a partir de las 11:30h. Por ello y con calma fui sorteando las mejores posturas bajo la cobertura de las orillas y entre los distintos canalillos que formaban las ocas.

Atentos en todo momento a que alguna trucha tomara en su deriva algunas de las imitaciones de rhodanis, ignitas y otras efémeras que íbamos montando en los terminales, sorteábamos las corrientes y remansos de estos primeros metros. Pero transcurrían los minutos y las truchas no daban señales, tan sólo algún pequeño ejemplar de dejaba ver asustadizo entre las ocas a medida que avanzábamos curso arriba. Pero había llegado la hora de comer algo y no habíamos visto y una sólo cebada, algo que empezaba a preocupar.

El Condado II 2013 (7)Proseguimos tras el tentempié por encima de la tabla, buscando otras zonas donde poder tentarlas con algo más de fortuna. Ya el sol apretaba y las zonas más profundas y lentas alguna cebada aislada se pudo observar. Aunque la profundidad de las aguas dificultaba lanzar la línea con precisión en el lugar adecuado.

El Condado II 2013 (11)Seguimos avanzando y nos encontramos con corrientes y aguas algo más someras, donde cambiamos nuestras imitaciones por ninfas con las que poder mover alguna trucha cautelosa entre la vegetación subacuática. Sabiendo el riesgo que corrían los bajos con tal cobertura en el lecho, habría que manejar muy bien las derivas evitando los posibles enganches en las ocas.

La curva que precedía a estas corrientes volcaba todas sus aguas hacia la orilla izquierda por lo que la fuerza de las mismas impedía avanzar bien y tener equilibrio en las posturas que nos encontrábamos. Pero había que intentarlo, se daban las circunstancias que hacían pensar que allí abría truchas. Y así fue pronto una preciosa trucha tomó el perdigón CD que acaba de montar, de la que no puede dejar testimonio gráfico porque se me escurrió cuando justo preparaba su toma. Minutos después y unos metros más arriba, tengo otra picada pero no logro clavarla bien.

El Condado II 2013 (9)En vista de que a seca las truchas no estaban por la labor, decidimos seguir pescándolas a ninfa, con la esperanza de que esta situación cambiara y que el resto de la jornada tuviéramos alguna posibilidad más para probar con secas.

Habíamos recorrido el primer kilómetro del coto y se echó la hora de comer. Momento de reponer fuerzas y cambiar la estrategia. Decidimos subir río arriba hasta la zona de Secos de Porma donde buscar más actividad para la tarde y explorar otras aguas con mejor suerte.

Una vez allí, desde la orilla con la protección de los árboles se podían observar algunas truchas interesantes que se movían cautelosas, que intentamos tentar pero sin éxito. Llegamos a una zona donde la diversidad de pozas y corrientes eran ideales para tentarlas con ninfa y allí estuvimos un buen rato, tratando de escudriñar todos los posibles apostaderos. Pero nada de nada y empezábamos a estar desesperados. Eran las 16:00h y no habíamos dado con la clave a pesar de haber pateado bien el río.

El Condado II 2013 (8)Al poco tiempo aguas más arriba, donde el río tomaba forma serpenteante y había pozas profundas con mucha corriente, Miguel clava otra trucha con ninfa. Y poco después entre la protección de los troncos de algunos árboles caídos, por mi parte consigo clavar otras dos truchas más.

Serían las 17:30 cuando llegamos al final del coto a una inmensa tabla en la zona de Castrillo de Porma, similar a la que da comienzo el coto. Y acercaba la hora de recoger, pero cambiamos a seca con la idea de tentarlas en superficie. Algunas cebadas se dejaban ver en la orilla con más cobertura, justo en la sombra bajo el cobijo de las El Condado II 2013 (10)ramas de los árboles. Pero ya cansados y desmoralizados no le pusimos demasiada concentración ni intensidad en pescarlas, por lo que tras unos lances decidimos poner fin a la jornada y regresar al aparcamiento para emprender la vuelta.

En conclusión, un buen río desaprovechado por distintas circunstancias que habían hecho prácticamente nula la actividad de los peces en superficie y que para cuando lo estaba, era demasiado tarde. En fin, sigue siendo un magnífico escenario, pero principalmente el retraso de la temporada este año está haciendo que los mejores cotos no estén acompañando.

Texto y fotos: PescataMinuta

Ventosa, río Gallo jun 2013

Ventosa 1 junio 2013 (10)Esta vez nos planteamos este acotado en su mitad superior, que no habíamos pescado anteriormente y que recordábamos tenía buenas posturas. El agua discurría muy turbia, más que en temporadas anteriores por las mismas fechas.

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El ambiente era fresco, con un cielo nublado y con vientos racheados puntualmente fuertes, pero nada fuera de lo habitual en estas fechas.

¡Pero qué mala cabeza!, preparando el equipo me doy cuenta de que me

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había olvidado la caja de ninfas en casa, todo lo que llevaba eran secas, emergentes y algún streamer. Menos mal que estaba Miguel y tenía suficientes para prestarme algunos perdigones y ninfas.

Una vez dispuestos comenzamos la jornada con ninfas y perdigones pesados que profundizaran rápidos. Procurando poner brillos llamativos que destacaran dentro del agua, dada

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su turbidez.

En los primeros compases no se advertía ninguna actividad ni presencia de peces. Estos tardaron un rato en manifestarse. Sólo durante algunos cortos vadeos desde las orillas, se podían apreciar pequeñas

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truchitas que salían al paso. Estaba claro que el río tenía peces, pero intuíamos que estarían pegadas al fondo.

De manera fortuita nos encontramos con Francisco Brioso, con el que estuve conversando. Un apasionado de la fotografía y de

Ventosa 1 junio 2013 (1)

la naturaleza como demuestra en su blog que os recomiendo visitéis: http://francistajo.blogspot.com.es/

Miguel consigue clavar la primera pintona al final de una zona de corrientes con media profundidad. Por mi parte se me seguían resistiendo y estuve sin tocar pez gran parte de la mañana, cambiando varias veces de mosca sin éxito. Sería unos minutos antes de hacer el descanso de mediodía para comer, cuando logré la primera

Ventosa 1 junio 2013 (3)

captura. Afortunadamente Miguel había tenido mucho más éxito habiendo capturado varios ejemplares.

Para entonces algunas eclosiones habíamos visto, pero pocos peces Ventosa 1 junio 2013 (9)comían en la superficie, tan sólo 3 ó 4 cebadas. En algún momento traté de tentarlas con tricópteros y emergentes, pero no hubo manera.

Por la tarde, la cosa cambió, la temperatura subió sin ser agobiante el calor y se alternaban claros que dejaban asomarse el sol. Seguimos pescando a ninfa y la actividad aumentó, consiguiendo entre ambos clavar más truchas. No hubo ninguna
a destacar como en jornadas Ventosa 1 junio 2013 (6)anteriores, todas eran pequeñas o medianas, pero nos dieron mucho juego y diversión.

Llegó la hora de recoger y volver a casa, justo donde el escenario se manifestaba en el mejor momento para pescarlo, nada de viento, luz y truchas más activas. Pero nos habíamos quedado satisfechos, habiendo tenido una jornada especialmente tranquila, donde sólo vimos un pescador más en toda la jornada. También los peces necesitaban tranquilidad, ya volveríamos el próximo año.

Texto y fotos: PescataMinuta

Un día luminoso en el coto de Cerezales

Cerezales mayo 2013 (2)¡No me lo puedo creer! un día espléndido como no recordaba esta temporada, después de tanto tiempo sin ver un cielo tan despejado y una temperatura tan suave, increíble. Ni una sola nube, nada de viento, en definitiva una día a priori perfecto y propicio para la pesca y un gran escenario a mi disposición, todo un clásico leonés “Cerezales”.

Cerezales mayo 2013 (1)En el aparcamiento cerca del límite inferior y asomado desde el puente que cruza el río a su paso por el pueblo, observo un par de pescadores que madrugadores han comenzado su jornada. Así pues me apresuro con el equipo para entrar en faena y en contacto con en el río cuanto antes, pero en los minutos previos que dedico a la inspección de la zona no se observa actividad alguna en la superficie de los peces, aunque a primera vista la primera tabla tiene una pinta fabulosa.

Cerezales mayo 2013 (5)Ya dispuesto me acerco al río y me preparo a situarme y entrar en acción buscando un remanso que tras la primera chorrera parece que puede albergar alguna que otra trucha.  Según me voy acercando a la postura, veo un par de truchitas que salen despavoridas a mi paso, en las que no reparo en prestar más atención.

Pocos minutos después y entrado en acción de pesca aparecen otros tres pescadores más que me preguntan por la situación, a los que doy respuesta negativa aunque todavía con ilusión y tras desearnos suerte y repartirnos la tabla respetuosamente proseguimos nuestros destinos.

Cerezales mayo 2013 (8)El agua estaba fría, pero la corriente no era muy abundante para la anchura del río en esta zona del río. Cuando llevo más de media hora y viendo que ni yo ni nadie sacaba nada, además de no observar actividad alguna de los peces, decido moverme a aguas arriba. Al salir tengo la mala suerte de resbalar y acto seguido la suela de fieltro de mi bota derecha se despega, a la que echo mano pronto, pero perdiendo cuatro clavos. Intento hacer un invento con cinta de embalaje, pero me dura tres pasos en el agua. Así que después de una hora larga perdida de pesca, decido continuar pisando con la suela de goma de la bota, con mucho más cuidado que antes por evitar los resbalones.

Cerezales mayo 2013 (3)Según avanzo desde la orilla para buscar otras zonas con mejor suerte, me encuentro con el guarda el cual me explica la situación desde hace 10 días. Me dice que están soltando por las compuertas del canal de riego mucha agua y que por eso la zona inferior está afectada de caudal, poco agua, muy fría y los peces no se mueven del fondo. Al acercarse uno de los pescadores, le pregunto y me dice lo mismo, que las truchas están en el fondo y no se mueven, pero que no le gusta que haya tan poco agua. El guarda nos sugiere que nos pongamos aguas arriba de las compuertas que las tablas y pozas tienen más profundidad y tendremos más suerte.

Cerezales mayo 2013 (6)Haciendo caso al guarda pero sin desaprovechar cada postura voy subiendo aguas arriba, lanzando un tandem de perdigones que profundiza bien, con la idea de clavar alguna trucha en el fondo, pero sin suerte. A eso del medio día, 12:30h aproximadamente, no había tocado pez, ni había vuelto a ver ninguno, ni siquiera a mi paso entre el fondo que pisaba. Mal presagio, pintaba mal la mañana y observando al resto, no era cuestión mía, nadie sacaba peces.

La primera captura no llegaría hasta un poco antes de las 14:00h y se trataba de una boga y en una media hora más, había clavado siete más. Me estaba entreteniendo a falta de pan…, pero no era igual, quería ver truchas y tenía ante mí un filón de bogas que atacaban a los perdigones como posesas.

Cerezales mayo 2013 (4)Me dispuse a almorzar a ver se cambiaban las tornas y alguna trucha era atraída y capturada, pero hablando con un pescador que estaba con buldó y ahogada, me decía que sólo había clavado una trucha y pequeña en toda la mañana, que estaba asombrado.

Mi moral estaba baja, pero quedaba la tarde y tenía que volver a intentarlo. Eclosiones de pardones, rhodanis y tricópteros estaban siendo abundantes, pero las truchas estaban pegadas al fondo. Ni una sola cebada, increíble pero cierto.

Pero llegó el momento a las 15:15 tengo la primera picada, una pequeña pintona se clava en una ninfa oliva con cabeza de plata. Antes, otras cuatro o cinco bogas más habían caído. Por fin, había ganas, era como se hubieran tomado el día libre.

Cerezales mayo 2013 (7)En una poza donde había quedado el tronco de un árbol hundido haciendo de barrera, capturo mi segunda trucha, esta vez un poco más grande. Y la última a la altura de la desembocadura del Curueño, donde otra pequeña pintona estaba aguardando a los brillos de mis ninfas.

Cansado ya de haber pateado buena parte del coto y no haber tenido mucha suerte con las truchas, me tomo un refrigerio y doy por terminada la jornada. La cual la recordaré como aquella que pudo ser y no fue. Pensando en que días posteriores tendré el Porma de nuevo y esta vez la suerte pueda estar de mi lado en el aspecto de las capturas, inicio mi viaje de regreso a Madrid.

Texto y fotos: PescataMinuta

Quintana de Rueda, río Esla

Como ya me ocurriera en Gradefes a finales de junio, en este otro coto aguas abajo a estas alturas de año también baja con mucho caudal de agua, dado que es temporada alta de riegos en toda la Vega de Toral en el propio curso del río y donde todas los puertos y presas están abiertos, provocando una fuerte corriente.

Aunque muchas de las tablas desde el tramo inferior en Aldea no tienen una excesiva profundidad, esta fuerte corriente imposibilita vadear con seguridad el río, no permitiendo mantener el equilibrio pisando en el fondo del río. Con mucha precaución accedo muy cerca de las orillas en la tabla de que hay aguas abajo del Puerto de Valdebasta, buscando algunos remansos que provocan escalonen de 28las tablas, pero sin adentrarme hacia el centro del cauce.

A las 9:00h ya se ven algunas cebadas en las zonas sombrías de las tablas, pequeñas efémeras se dejan apreciar con el contraste del fondo oscuro y los rayos del sol aún inclinados que vierten su luz en la superficie. El agua está fría e intuyo que las siguientes horas serán las mejores. Comienzo la pesca montando en el terminal un tándem de perdigón que había preparado para la ocasión, que tras la experiencia de Gradefes había supuesto que bajarían bien con esta corriente y moverían a las truchas del fondo.

Pronto noté a los peces como toqueteaban los perdigones, llegando a tener 3 clavadas fallidas antes de la hora del bocata, una de ellas de un tamaño respetable. No terminada de pincharlas bien, o tal vez los anzuelos sin muerte que armaban los perdigones provocaban que se escaparan cuando trataba de cobrarlas.

Paciente y pensando que truchas había en el río y que se sentían atraídas por las imitaciones, hice un receso, para subir a una tabla muy interesante que hay a la altura de Villamondrín y plantearme otras posturas.

Cambié a montar una ninfa de bétido con cabeza dorada bien plomada y me dispuse a tentarlas entre los recovecos entre la orilla y la vegetación. Poco después y como si de otro animal se tratara, noto un fuerte tirón en la línea, demasiado brusco para ser una trucha. Como si de un barbo se tratara, mantengo con firmeza la tensión de la línea con la caña levantada al máximo y recogiendo el sobrante de  la línea. Sin saber que era, me hace meterme bien en el centro del río, porque el pez sale disparado como una bala hacía la orilla contraría atravesando la corriente y dando fuertes tirones hacía abajo. Increible!, pienso, mentalizándome de poder cobrar una buena pieza. Pero tras una fuerte y larga pelea, el pez no cede y seguido de un gran salto fuera del agua, donde puedo ver que se trata de un truchón de cuarenta y muchos centímetros a simple vista, y de la siguiente carrera consigue romperme todo el bajo, dejándome con la típica frustración de haber perdido la captura de la temporada.

Reconozco que tarde medía hora en recuperarme de la emoción y del impacto que me provocó el haber perdido su captura. Pero la vida sigue y la jornada en cuestión también, así que había que seguir intentándolo.

Se acercaba la hora de comer, por lo que antes de proseguir subiendo el tramo, pensé que era mejor descansar y asimilar mejor la jugada. Quizás tiré con mucha fuerza, quizás tenía debilitado el bajo, rozó con alguna rama o piedra,…etc., cuantas cosas, pero ya daba igual.

Por la tarde, continué subiendo, consiguiendo pinchar alguna trucha pequeña más en las tablas de la curva que hay entre Rueda del Almirante y Casasola.

En esta zona y a las 18:00 se veía mucha actividad en la superficie, continuas cebadas a pequeñas efémeras grisáceas y tricópteros oscuros que abundaban en el río en ese momento. Desde la orilla, se veían truchas muy interesantes de tamaño, pero muy asustadizas al mínimo movimiento.

La última hora, estuve probando con seca, montando efémeras y tricópteros parecidos a los que se veían, consiguiendo atraer la atención de varias pintonas, permitiéndome capturar 3 ejemplares medianos, pero igualmente y como el resto del día con muchos fallos en la mayoría de las picadas, es como si no la tomaran bien la mosca o yo me precipitara en la clavada.

Al final del día, el balance fue pésimo y algo frustrante, debido a la cantidad de truchas que había clavado y que no conseguí capturar completamente, excepto las tres últimas. Pero sobre todo el truchón de la mañana que pesó mucho durante toda la jornada y que me dejó con la miel en los labios.

Respecto al coto, una maravilla para la pesca a mosca con cola de rata, muy ancho, muchas tablas y abundancia de peces, la única pega es la elección de la fecha, que habrá que retrasar o adelantar para próximas temporadas para pescar con más comodidad.

Texto y fotos: PescataMinuta