Truchas del río Tera

Esta vez nos acompaña Borja, buen amigo y conocedor de este río, su cauce y sus alrededores, con el fin de garantizarnos una grata jornada de pesca.

Empezamos pescando aguas arriba de El Puente, en zona libre de captura sin muerte, donde mientras montamos los equipos observamos bastantes cebadas de truchas en el río.

Nos apresuramos a buscar las mejores posturas y comenzar lances con mosca seca, excepto Borja que lleva artes de lanzado ligero con cucharilla.

Cañón del río Tera, aguas arriba del Lago de SanabriaAl segundo lance consigo clavar un pequeña trucha común con una Royal Coachman en la poza de una pequeña presa cerca del aparcamiento, aunque el anzuelo sin muerte hace que pierda la captura antes de hacer la foto.

Pero es la única, ya que en una hora larga la actividad parece descender y tan sólo Borja consigue clavar una hermosa trucha común con cucharilla en aguas más profundas río arriba. Los demás intentamos buscar otras zonas de lance, aunque la dificultad de las orillas muy pobladas y la profundidad de algunas zonas más tranquilas, nos depararía una mañana algo aburrida. Mientras Borja clavaba otras dos truchas más con cucharilla.

Antes de ir a comer batimos la zona del río cubierta por la arboleda, donde se van sucediendo rápidos y pozas y donde alguna pequeña trucha se deja engañar con las ninfas de cabeza dorada, pero sin lograr capturarlas.

Nos acercamos al Lago de Sanabria para comer, donde tomamos algunas de estas fotos y donde apreciamos su riqueza paisajística.

Tras la comida Borja nos lleva aguas arriba del lago y cerca de Ribadelago, donde probamos fortuna con algunos lances, pero lo único que conseguimos capturar son algunos gobios.

Vamos a Vega de Tera, con la idea de terminar allí la jornada y partir de regreso. El río transcurre ancho pero vadeable, aunque observamos muchas algas en sus fondos, el agua es limpia y con la profundidad adecuada para albergar muchos peces. Nos situamos en el río y probamos a seca y ninfa intentando clavar alguna trucha entre la vegetación. Aunque será cuando nos acercamos a la orilla cubierta por los árboles y entre la sombra, cuando voy notando algunas picadas fallidas en la ninfa, hasta que al poco tiempo clavo otra trucha común, que también se me escapa.

Miguel por su parte consigue clavar tres ejemplares aguas abajo en la confluencia de dos arroyos en aguas rápidas, aunque sólo captura una de ellas.

Por lo vivido y lo que nos cuenta Borja el río Tera es muy recomendable para incluirlo en nuestros itinerarios habituales de pesca, por su entorno y su dificultad.

 Texto y fotos: PescataMinuta